- Regulación Térmica Natural: La lana es un aislante dinámico. Te mantiene fresco en verano y cálido en invierno, evitando los picos de temperatura durante la noche.
- Gestión de la Humedad: Absorbe hasta un 30% de su peso en vapor de agua sin sentirse húmeda, manteniendo un entorno de sueño seco y saludable.
- Hipoalergénica y Antiácaros: Por su estructura y sequedad natural, la lana es un ambiente hostil para los ácaros y el moho, ideal para personas con alergias.
- Soporte Elástico: A diferencia de los materiales sintéticos, la fibra de lana alpina ofrece una resiliencia natural que se adapta a la forma del cuello sin perder volumen rápidamente.
Nota de dELENZO: Apostamos por productos que cuidan de ti y del planeta. La pureza de la lana francesa es el lujo silencioso que tu dormitorio merece



